Crónica del primer foro sobre reutilización en las Baleares

Este 2026 es un año muy especial para Deixalles. Celebramos 40 años de trayectoria situando a las personas y al medio ambiente en el centro de nuestra actividad. Y, para empezar a conmemorar estas cuatro décadas de compromiso con la inclusión social y la economía circular, hemos impulsado el Foro Re-Voltes, el primer gran espacio de encuentro de las Islas Baleares dedicado íntegramente a la reutilización.

Bajo el lema «Reutilizar para Transformar», el Foro Re-Voltes nace con la voluntad de generar debate, construir alianzas y avanzar hacia una sociedad de residuo cero en la que la reutilización ocupe el lugar que le corresponde.

La jornada, organizada conjuntamente con Rezero, se celebró el pasado 2 de julio en Can Tàpera (Palma) y reunió a cerca de 150 personas procedentes de ámbitos muy diversos, todas ellas vinculadas, de una u otra manera, a la prevención, la gestión y la reutilización de residuos. El éxito de participación respondió, entre otros factores, al alto nivel del programa, que contó con la intervención de 21 expertos que aportaron experiencias, conocimiento y propuestas de futuro.

Cuatro fracciones de residuos con un enorme potencial de reutilización

El residuo textil: un nuevo escenario normativo

El primer bloque del foro puso el foco en el residuo textil, un flujo que hasta hace poco había quedado en un segundo plano dentro de la gestión de residuos, pero que en los próximos años afrontará importantes cambios normativos que transformarán por completo el panorama del sector.

La jornada comenzó con la intervención de Margarita Ruiz, subdirectora general de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, quien presentó las principales novedades del futuro Real Decreto sobre residuos de productos textiles y calzado, cuya entrada en vigor está prevista para 2027. Entre otros aspectos, esta nueva normativa establece objetivos específicos de reducción y preparación para la reutilización, define las obligaciones de los futuros Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP), concreta el papel de las administraciones locales y de las entidades sociales e incorpora medidas como la prohibición de destruir productos textiles no vendidos.

A continuación, Alberto Fernández, director de operaciones de RE-VISTE, explicó el funcionamiento del primer SCRAP de residuos textiles en España. Durante su intervención expuso el proceso de creación de RE-VISTE, sus funciones y los principales retos a los que deberá hacer frente: los modelos de financiación, la trazabilidad de los residuos, la creación de nuevas infraestructuras y la coordinación de las distintas redes de recogida. Uno de los aspectos que destacó fue la voluntad de que el textil se clasifique y trate en España o, como máximo, en Europa, evitando el envío de residuos textiles sin clasificar a países del Sur Global.

Seguidamente, y a raíz de los cambios legislativos previstos, Fundación Deixalles y Adalmo presentaron el proyecto de la futura planta de tratamiento de residuos textiles de Mallorca. Esta infraestructura, con una inversión prevista de 5,5 millones de euros, permitirá clasificar hasta 10.000 toneladas anuales de residuos textiles destinados tanto a la reutilización como al reciclaje. Además de reforzar la capacidad de gestión de este flujo de residuos en las Islas Baleares, el proyecto generará puestos de trabajo de inserción sociolaboral, consolidando la reutilización como una herramienta que crea valor ambiental, económico y social en el territorio.

El primer bloque concluyó con la intervención de Marie Jeanne Gaertner, representante de RREUSE, quien puso de relieve el papel fundamental de las entidades de la economía social en la gestión del residuo textil europeo ante la transposición de la nueva Directiva Marco de Residuos. En la actualidad, estas organizaciones procesan cerca de 461.000 toneladas anuales de residuos textiles, lo que las convierte en un actor clave para alcanzar los objetivos de reutilización que marcará la futura normativa. No obstante, el sector también afronta importantes desafíos, como la falta de financiación, la saturación del mercado de segunda mano derivada de la fast fashion y la necesidad de garantizar que los SCRAP refuercen el papel de las entidades sociales.

Residuos voluminosos y RAEE: iniciativas pioneras del sector público y del tercer sector

El segundo bloque estuvo dedicado conjuntamente a los residuos voluminosos y a los RAEE (Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos). Comenzó con la intervención de Pilar Chiva, de la Agencia de Residuos de Cataluña, quien presentó las políticas que se están impulsando en Cataluña para potenciar la preparación para la reutilización. Entre las iniciativas más destacadas figuran la creación de una asociación catalana de reutilización, el desarrollo de bases de datos de servicios de reutilización y la apuesta por los centros de recursos.

Por parte de Rezero, Roser Badia mostró cómo los servicios municipales pueden ir mucho más allá de la recogida selectiva. A través de iniciativas de compra pública responsable, de nuevos servicios municipales —como los centros de recursos o las bibliotecas de objetos— y de proyectos piloto, como las playas residuo cero o los sistemas de vajilla reutilizable, puso de manifiesto el papel clave que desempeñan los ayuntamientos a la hora de impulsar la reutilización.

Las entidades sociales también tuvieron un papel destacado. La Fundación Deixalles y Banc de Recursos compartieron las experiencias de los proyectos Fem que Circuli y Pont Solidari, dos iniciativas pioneras de recogida de objetos descartados en hoteles que ponen de manifiesto el enorme potencial de la reutilización dentro del sector turístico.

Además, la Fundación Deixalles presentó RAEEcupera, un proyecto iniciado en 2026 cuyo objetivo es incrementar la preparación para la reutilización de los RAEE mediante la captación de aparatos en los puntos limpios y en los canales privados de distribución. La iniciativa también contempla la creación del primer centro de interpretación sobre economía circular de Mallorca.

Finalmente, RREUSE aportó la visión europea sobre la gestión de los RAEE desde la perspectiva de las entidades de la economía social y solidaria. Se destacó la elevada capacidad de la preparación para la reutilización para generar empleo de inserción, con una estimación de entre 60 y 140 puestos de trabajo por cada 1.000 toneladas tratadas. Asimismo, se pusieron sobre la mesa los principales retos a los que se enfrentan estas entidades: la viabilidad económica de la reparación, la insuficiente implicación de los SCRAP y la obsolescencia programada, entre otros.

Envases reutilizables: una oportunidad para prevenir residuos

La sesión de la tarde se centró en la reutilización de envases. Ferran Matarrodona, de RE-UZ, explicó el potencial de los vasos y la vajilla reutilizables en eventos y analizó las principales barreras que todavía dificultan su eficacia, como la falta de sistemas eficientes de depósito, devolución y retorno (SDDR) o el uso promocional de los envases y utensilios.

Posteriormente, Marina Vera, gerente del Consejo Regulador del Vi de la Terra de Mallorca, presentó los avances del proyecto ReWine, destinado a impulsar la reutilización de las botellas de vino producidas en Mallorca.

Por su parte, Toni Pascual, del Ayuntamiento de Manacor, dio a conocer el proyecto piloto Circulàndia, que estudia la implantación de envases reutilizables en los servicios de comida para llevar y a domicilio, mediante una red de puntos de entrega y devolución y un sistema centralizado de lavado.

También se reservó un espacio al sector turístico. Pol Vinyoles, del Hotel Barcelona Princess, compartió las medidas que el establecimiento está impulsando para reducir los envases de un solo uso en todas sus actividades. Entre las iniciativas más destacadas se encuentran la incorporación de productos a granel, la sustitución de envases desechables por alternativas reutilizables, la eliminación de envases innecesarios y la priorización de proveedores locales que permiten reducir los embalajes.

Una mirada compartida hacia el futuro

El foro también contó con una mesa redonda de expertos sobre el presente y el futuro de la reutilización, con la participación de Nati Yesares Domínguez (Solidança), Miquel Antoni Colom i Altés, Sebastià Sansó i Jaume (EMSER), Maite Oms Molla (Gemax Estudios Ambientales) y Pau de Vilchez Moragues (UIB). Sus aportaciones pusieron de manifiesto que la reutilización es una pieza imprescindible para avanzar hacia una economía circular real, aunque todavía es necesario superar importantes barreras normativas, económicas y culturales.

Cabe destacar también que las sesiones de la mañana y de la tarde se inauguraron con dos ponencias inspiradoras a cargo de dos referentes del ecologismo: Margalida Ramis y Fernando Valladares.

En su intervención, Ramis invitó a las personas asistentes a reflexionar sobre el deseo como motor de transformación social. Planteó la necesidad de redefinir aquello que deseamos: pasar de desear más cosas a desear más experiencias, más tiempo y una mejor calidad de vida. También reivindicó la reutilización como un horizonte colectivo deseable y puso el acento en la importancia de construir alianzas y tejer redes que amplifiquen estos nuevos imaginarios y hagan posible una sociedad más justa, sostenible y centrada en las personas.

Por su parte, Fernando Valladares centró su conferencia en la problemática global de los plásticos. Recordó que este material ya está presente prácticamente en todos los rincones del planeta, desde la Antártida hasta nuestro propio organismo, con microplásticos detectados incluso en el cerebro humano y en bebés antes de nacer. Durante su intervención explicó cómo, ante la progresiva disminución de la demanda de combustibles fósiles como fuente de energía, la industria petroquímica está apostando cada vez más por incrementar la producción de plásticos. También alertó sobre el greenwashing que con frecuencia rodea al reciclaje, presentado como la gran solución cuando, en realidad, solo una pequeña parte de los plásticos se recicla de forma efectiva. A pesar de este diagnóstico, su ponencia también dejó espacio para la esperanza, poniendo en valor iniciativas impulsadas desde la sociedad civil en todo el mundo que demuestran que el cambio es posible. Experiencias nacidas desde la base que, si se extienden y replican, pueden contribuir de forma decisiva a transformar el actual modelo de producción y consumo y avanzar hacia una sociedad más sostenible.

La jornada concluyó con la entrega de los Premios Rezero Baleares 2026, unos galardones que reconocen iniciativas, entidades, empresas y personas que destacan por su compromiso con la prevención de residuos, la reutilización y la transición hacia una economía circular en las Islas Baleares.

Nuestra carta a los Reyes: ¿qué necesita la reutilización?

Tras esta jornada pionera, desde Deixalles queremos compartir las principales demandas que consideramos imprescindibles para que la reutilización ocupe el lugar que le corresponde dentro de las políticas de residuos:

  • Dejar atrás el papel testimonial de la reutilización y situarla, de forma efectiva, en el lugar prioritario que le corresponde dentro de la jerarquía de residuos.
  • Establecer objetivos más ambiciosos de reutilización y de preparación para la reutilización, acompañados de medidas reales que hagan posible su cumplimiento.
  • Garantizar que los SCRAP integren a las entidades de la economía social y solidaria y orienten sus actuaciones hacia la prevención y la preparación para la reutilización.
  • Asegurar una financiación estable para las actividades de prevención, reutilización, reparación y upcycling.
  • Fomentar el consumo de productos de segunda mano tanto entre la ciudadanía como entre las empresas y las administraciones públicas.
  • Impulsar el compromiso de los ayuntamientos con sistemas de recogida específicos diseñados para facilitar la reutilización y la reparación.
  • Mantener la preparación para la reutilización como una herramienta de inclusión social y favorecer que más entidades sociales desarrollen empresas de inserción.
  • Reconocer los centros de preparación para la reutilización dentro de los planes de gestión de residuos urbanos y garantizar su financiación pública.
  • Seguir impulsando proyectos de economía circular de proximidad, basados en circuitos cortos que generen beneficios sociales, ambientales y económicos para el territorio.

El Foro Re-Voltes ha sido solo el primer paso. Desde la Fundación Deixalles queremos que este espacio se consolide como un punto de encuentro periódico para seguir compartiendo experiencias, generando alianzas y demostrando que la reutilización no es solo una opción ambiental, sino una auténtica oportunidad de transformación social y económica para las Islas Baleares.